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Tan redondo que no hay rincones en los que esconderse
esférico
puzzleless (sin huecos que rellenar)
Redondo como una burbuja
que no pesa, pero refleja
mitad agua (mutable)
mitad jabón (limpio y limpiante)
transparente
Con el peligro y la belleza de lo efírmero
con el vértigo y la tranquilidad de lo geométrico
natural e inevitable
absoluto en lo neto
Me envuelves en tus paréntesis curvos
como un abrazo que amplía mis frases
y me invita a ser tan honesta como una ecuación
a matar exponentes y divisiones
y a volverme ≥  a mí
Llueve tan fuerte
que se caen los pájaros
y se hunden en el barro
con las alas rotas

Se suicidan las tejas
desde los tejados
y huelen a triste
millones de gotas

Con tu sonrisa puesta
como un paraguas de dientes
salgo a la calle
y lo feo rebota
Soy una gota en la pasta de dientes
un salpicón de agua en el lavabo
ni siquiera, ni siquiera inapropiado
sólo absurdo e indiferente.

Ojos de bombilla que se acaban de fundir
hinchados, dementes, las pupilas de barniz
sin luz intentando no ser hilo de tapiz
sin piel, ser orden, cosido, ser evidente
pasar por la aguja sin enseñar los dientes

Los sentimientos no tiene ascensor
a veces en el primer piso hacen eclosión
el estatismo es la cáscara y sin voz
se quiebra y todo podrido se desparrama
por mucho que digan, el tiempo no sirve de nada.

Verde y depravado
esquelético, indecente
mi corazón en los huesos clavándose
las aristas no late de miedo
Cada palabra se ahoga en cada lágrima. Y cada lágrima se abre paso entre las pestañas, en un planeta de ojos cerrados.
Y cada lágrima se suicida desde su casa de agua, en un acantilado de pómulos, con el pelo suelto y el vestido vaporoso.
Y cada lágrima se agarra a un suspiro, esos inútiles paracaídas de aire.
Y en cada lágrima un trocito de mí.
Y en cada lágrima un trocito de ti.
Y en suelo un puzzle mojado indescifrable.
Me cayó un jarro de agua fría y me abrió la cabeza. Y se me escaparon las ideas corriendo, por el suelo, a toda prisa, en todas direcciones.
Mientras mi cuerpo yacía inerte y congelado, sobra la alfombra, otras ideas aparecieron de la nada y también corrían, pero hacia mí.
Cuando parecía que iban a estrellarse, las mías y las otras, se pararon, y les crecieron bracitos minúsculos,a todas. Y de los brazos manos.
Y se chocaron las manos recientes, dándose el relevo.
Y las viejas se fueron, buscando otra cabeza, o la nada.
Y las nuevas se metieron en mí y me despertaron.
Si de perdidos al río, el Río estaría lleno de gente. La mitad ahogándose y otra mitad (la que sabe nadar) intentando que los demás no floten. Porque estar con el agua al cuello cansa y no caerse en el río es complicado; sobre todo teniendo en cuenta que para llegar al mar no hay otro camino.
Cada vez que me miras raro se cae un edificio y sólo tengo ganas de volverme avestruz y tragar tierra.
Sigo volando, pero como una avispa, hiriente y amarilla.
Cada vez que me miras raro mis flores se vuelven cactus y me pinchan en los brazos cuando intento abrazarlas.
Sigo nadando, pero me trago el agua y vomito fideos y contrapuntos.
De desierto en desierto bebiendo arena, no tenía más que barro en las tripas. Una masa inerte y pastosa, que le daba ardor de estómago.
Pero un día empezó a llover, sin haberlo pedido, y lo tenía tan fácil que era sólo mirar hacia arriba y abrir la boca.
Y así el agua la limpió por dentro y le regó los órganos, como un hacer el amor de invernadero.
Desde entonces, quedan en las temporadas húmedas, pero ella se guarda en la entrañas un par de charcos (por si las emergencias).
Si vuelves a mirarme así, se me despeinará la flora intestinal
y me dolerá el estómago para siempre
porque no podré hacer la fotosíntesis.

Si vuelves a mirarme así, me explotarán los alveolos pulmonares
y tendré que comprarme unas branquias modernas
y otras para andar por casa.

Si vuelves a mirarme así se me hará la boca agua
y los dos nos ahogaremos como tontos
en una versión española de Alicia.

Si vuelves a mirarme así, tendré que matarte
porque ahora sabes quien soy y no puedo dejar testigos.
Con un beso de agua me salpicas. Un beso sudado, un beso triste.
Y como en un videoclip nos besamos, preocupándonos de quedar bien en cámara.
No me sientes, no te siento, sólo nos frotamos.
Pero el frotar se va a acabar.
Eres lengua. Húmedo, caliente y sabes arrastrar poros.
Me mareas y me enciendes, como se enciende una vela y como vela que soy me goteo y lleno todo de agua.
Y los dos chorreamos, entre tu saliva y mi sudor.
Nos escocemos, nos hundimos, nos sacamos los ojos, nos mordemos, nos curamos, nos desvestimos y nos intercambiamos los órganos.

Y es tu voz una deshonra y un martirio
Un caramelo sin papel, listo para tragar
Y sin avisar me entras, saltándote la cola, embistiendo
Mientras me diluyo como una mujer efervescente